viernes, 4 de septiembre de 2015

Están más agarraos que la yedra al tronco.


Los españoles pronto nos olvidamos de lo “güeno” y lo malo, “pa” echar la culpa a los que mandan.


CARTAS INGENUAS - XXXIV - 02/07/1932

Valdenegrete y julio de 1932

Mi siempre querido tío Agapito: Continuamos bastante bien de “saluz”, menos mi Úrsula que sigue algo “desrengá”, siendo lo “pior” que es en el agosto cuando más falta me hace; pero “tó” sea lo que Dios quiera, que lo suframos con “pacencia”.

Las “cebás” ya van cayendo, bien “granás”, aunque hay “poquica” paja, que los “yielos” de Mayo las achaparraron algo, pero no es malejo el año y ya quisiéramos “tos” que fuera “güeno” en otras cosas.

Por aquí tío, se dijo el “esotro” día, que había caído el gobierno o que había crisis como se decía enantes y supongo que “agora”, pero “tó” fueron “cásquinas”, que no es “verdaz” ha caído, ni se “caerá” por más “arrempujones que les demos con eso de la “deseparación” de los catalanes y con eso de la reformación de la agricultura de los campos; que están mas “agarraos” que la yedra al tronco, y más que les llamen perros judíos no hacen casom y se ríen de “tó”, aunque la nación se venga abajo y no “haiga” dos pesetas ni de las falsas.   

Aquí la gente estaba ya con el agua al cogote, pues como el año “pasao” fue corto y este invierno no se ha “dao” una “peoná”, no había dinero ni grano, ni “ná”, y andábamos muy “escasao”, pues “naide” pagaba porque no tenía con qué, y encima nos han “hechao” más “contrebuciones” y más socaliñas, por lo que estaba muy mal la cosa y gracias al año que no es malo, pues andábamos mal y nuestro coraje “tó” era “pa>” hablar mal del gobierno y de los que han traido estas cosas que los españoles pronto nos olvidamos de lo “güeno” y de lo malo, “pa” echar la culpa a los que mandan, que mucha culpa tienen con lo mal que lo hacen. Lo que ha ”pasao” aquí supongo que pasará en “tosa” partes, pues “tó” venir abajo si no ponen remedio, que no lo pondrán, pues no saben hacerlo. Los únicos que cobran bien son los “ministros” y lo “deputaos”, sin temor a “helás” ni a pedrisco, y “ansí” es la justicia que hay en la España.

Sabrá “usté” tío, que murió el padre de don Pepito, que le llamaban don Juan Miguel Herreros, que ya tenía sus años, y el día siguiente fue el entierro, que fue “muchisma” gente, pues tenía simpatías por lo “güena” persona que era; pues verá “usté”, que el entierro fue el señor cura con la cruz como se ha hecho siempre y “ansí” lo había “mandao” y “dejao” escrito el recién “defunto” en su testamento y en ese papelico que “agora” se usa “pa” cuando uno se muere. Pues al “emprincipiar el entierro se presentó el “aguacil” de parte del señor alcalde “pa” que no fuera el cura ni la cruz, por estar prohibido las procesiones aunque sean con muerto. 

Pues don Pepito, que es el hijo mayor, le dijo al alguacil, que el entierro sería como su padre había ordenado, y que se hacía eso y aquello en el “alcaide”, en el gobierno, y en quien mandaba aquellas barbaridades, y quiso buscar al alcalde “pa” hablar con él, pero no estaba en su casa ni en el ayuntamiento, que estaba “escondio” en “ca” de Ángel qu es el que preside la Sociedad Obrera de los “paraos” que nunca trabajan, y “ansí” el entierro “emprincipió” con el señor cura y el sacristán y la cruz, cantando las letanías que se cantan a los “defuntos” muertos, y cuando ya iban por la calle larga, frente al comercio de Emeterio, se presentó el alcalde en persona, diciendo de malos modos que de allí no se pasaba, si no se iba el cura. Pero Don Pepito dijo que su padre había “dejaotó” bien “apañao” y le enseño el papel con la firma de su padre; pero el alcalde le replicó que aquello podía estar “falsificao” y que no se permitían entierros por la iglesia; pero Don Pepito más “encorajeano” que un toro le dijo, dice: va a tener lugar dos entierros: uno el de mi padre y el otro el del alcalde a quien le voy a arrastrar hasta el camposanto; y la gente que vio llevaba razón, “emprincipió” a gritar y a querer pegar al alcalde, que se metió “asustao” en la tienda de Emeterio, que si no le hacen cachos, y el entierro siguió como había “emprincipiao”, con el cura, los monecillos y “tó” como Dios manda. 

El alcalde dio parte de todo al señor Gobernador y éste le ha puesto una multa de veinte duros “pa” que no sea más duro; y esto a “terminao” por desacreditarle más y le hacen vuelas y “agora” van a su puerta a hacerse del cuerpo los guachos y está su puerta con más le llaman judío y otras cosas que “usté” ya puede figurar. “Miusté” que es mucho que  hasta después de muerto, ”tié” un que haberlas con el alcalde, como si éstos y el gobierno no nos hubieran ya “chinchao” bastante de vivos. “Ansí” tío, no se puede vivir, ni morir en paz, y esto “tié” que dar un cambio, que son muchas las injusticias que se hacen.

También le comunico que se han “casao” la Martina con el chico de Prudencio, y se han “casao” como personas decentes y no amontonándose como “agora” quiere el gobierno y como ha dicho no sé qué Obispo, y aunque “tié” más razón que un santo le han  puesto una multa que lo han “baldao”. Ya, tío, no hay “libertaz” ni “pa” vivir, ni “pa” casarse, ni “pa” morirse, y hay que hacer lo que quiera el gobierno, lo cual ya es meterse en donde no le llaman nadie y va a tener que” desgusto” y muy gordo por estas cosas que hace.

De muchos recuerdos a la tía Basilina de quien me acuerdo mucho y “usté” reciba un abrazo muy “apretao” de su sobrino que lo es. Filiberto castellano.


Del periódico EL DEFENSOR DE CUENCA, editado del año 1932 al 1936, dirigido por Don Dimas de Madariaga, Diputado a Cortes. La transcripción ha sido realizada por:
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Cuenca 4 de septiembre de 2015



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